¿Qué no hacer en un funeral?

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Perder a un ser querido es uno de los momentos más difíciles y dolorosos en la vida de cualquier persona. En esta situación de luto y recuerdo, los funerales se convierten en ceremonias donde expresamos nuestro último adiós; por ello, es importante saber qué no hacer en un funeral. 

En esta guía, queremos ofrecerte una orientación clara y sensible sobre qué evitar en esos momentos. No solo se trata de seguir una etiqueta; es una forma de mostrar tu apoyo y respeto hacia la familia doliente y hacia la memoria del difunto. 

Sabemos que cada cultura y cada familia puede tener sus propias normas y tradiciones, pero hay ciertas conductas universales que son consideradas inapropiadas en estos momentos tan delicados.

Por lo anterior, te invitamos a seguir leyendo para comprender mejor cómo tu presencia y comportamiento en los servicios funerarios pueden ser un consuelo para quienes están de duelo, y un respetuoso tributo a quien ha fallecido.

1. Evitar llegar tarde

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En estos momentos de recogimiento y homenaje, cada detalle cuenta, y la puntualidad es una forma fundamental de mostrar respeto. Llegar tarde a un funeral no solo puede ser disruptivo, sino que también puede interpretarse como una falta de consideración hacia la familia doliente y hacia el ser querido que se está recordando.

Es recomendable planificar con anticipación tu llegada, teniendo en cuenta factores como el tráfico, el estacionamiento y la distancia. Si por alguna razón inesperada llegas tarde, trata de entrar de manera discreta, preferentemente durante un momento de transición, como un cambio de orador o un canto, para minimizar la interrupción. 

Si la ceremonia ha comenzado y estás notablemente retrasado, puede ser más respetuoso esperar fuera o en un área designada hasta que haya un momento adecuado para unirte.

Recuerda, tu presencia en un funeral es una muestra de apoyo y solidaridad. Llegar a tiempo es una forma sencilla pero poderosa de comunicar tu respeto y empatía hacia aquellos que están en duelo.

2. No vestir con ropa inapropiada

El vestuario que elegimos para un funeral es más que una simple cuestión de moda o preferencia personal; es una manifestación de respeto y consideración hacia el evento y sus participantes. 

Tradicionalmente, los colores sobrios como el negro, gris oscuro o azul marino son los más apropiados para estas ceremonias, pues estos tonos reflejan la solemnidad del momento y muestran empatía hacia quienes están de luto.

Es importante evitar la ropa demasiado casual, como jeans, camisetas estampadas o calzado deportivo, ya que pueden ser percibidos como una falta de seriedad o respeto. De igual manera, los atuendos excesivamente llamativos o con diseños ostentosos pueden desviar la atención de lo verdaderamente importante: honrar la memoria del ser querido que ha partido.

Si no estás seguro sobre qué vestir, optar por un atuendo conservador y discreto es siempre una buena elección. Recuerda, la intención es rendir tributo y apoyar a la familia, no destacar individualmente.

3. No hablar en voz alta o interrumpir la ceremonia

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Un funeral es un momento de reflexión, recuerdo y respeto. Mantener un ambiente de serenidad es crucial para permitir que todos los presentes puedan compartir su duelo y homenajear al difunto en un espacio de tranquilidad. 

Hablar en voz alta o interrumpir la ceremonia, ya sea intencionalmente o por descuido, puede ser perturbador y faltar al respeto a quienes están viviendo un momento de profunda tristeza.

Si necesitas comunicarte con alguien durante la ceremonia, es preferible hacerlo en un tono de voz bajo y breve, asegurándote de no distraer a los demás asistentes. Es vital ser consciente del momento y del lugar donde te encuentras, respetando los discursos, oraciones, y rituales que forman parte de la ceremonia.

Además, si traes contigo a niños, es importante asegurarse de que también comprendan la necesidad de mantener un comportamiento tranquilo y respetuoso. En caso de que un niño se inquiete o llore, lo más considerado es retirarse discretamente del área principal hasta que se calme.

Al recordar que estás en un espacio compartido de duelo, tu conducta considerada y respetuosa contribuirá a un ambiente digno y apropiado para la situación. 

4. Evitar tomar fotografías

Algo que definitivamente no debes hacer en un funeral es tomar fotografías, pues es un momento muy personal y delicado y la privacidad y los deseos de la familia deben ser respetados ante todo.

Esta acción puede ser vista como una intrusión en su espacio de duelo y una falta de respeto hacia la persona que se ha ido.

Si consideras que una fotografía podría ser un recuerdo significativo o si la familia ha expresado el deseo de documentar el evento, siempre es esencial pedir permiso antes de tomar cualquier imagen. Este acto de cortesía no solo muestra respeto hacia la familia, sino que también te asegura de no transgredir sus límites personales en un momento tan sensible.

5. No llevar niños

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La presencia de niños en un funeral puede ser un tema delicado. Si bien es importante que los niños aprendan a enfrentar el luto y comprendan el concepto, también es crucial considerar si están preparados emocionalmente para asistir.

Los niños pequeños, en particular, pueden tener dificultades para permanecer tranquilos y silenciosos durante una ceremonia larga, lo que podría resultar en interrupciones no intencionadas.

Si decides llevar niños a un funeral, prepáralos con antelación explicándoles la importancia del evento y la necesidad de un comportamiento respetuoso. Asegúrate de tener un plan en caso de que se sientan incómodos o comiencen a inquietarse. Esto podría incluir sentarse cerca de una salida para poder retirarte discretamente con ellos si es necesario.

6. No pasar por alto las condolencias

En un funeral, uno de los gestos más significativos que puedes ofrecer es tu presencia y apoyo a la familia doliente. 

A veces, puede ser difícil encontrar las palabras adecuadas para expresar tus condolencias, pero es importante no evitar o ignorar a los familiares del difunto. Un simple apretón de manos, un abrazo o unas pocas palabras de consuelo pueden significar mucho para quienes están enfrentando una pérdida.

Es esencial abordar a la familia con sensibilidad y respeto, así que evita extender tu interacción más de lo necesario, ya que pueden estar abrumados y necesitan tiempo para interactuar con todos los asistentes. Un enfoque breve y sincero es a menudo el más apreciado.

Si sientes incertidumbre sobre qué decir, frases como “Lo siento mucho por tu pérdida” o “Estás en mis pensamientos” son apropiadas y muestran empatía. 

Recuerda, el objetivo no es aliviar el dolor – algo que puede ser imposible en ese momento – sino mostrar que te importa y que estás allí para apoyar.

7. Evitar conversaciones inapropiadas

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Durante un funeral, es crucial mantener un tono y temática de conversación que respete la solemnidad del evento. Este no es el momento para discutir asuntos personales polémicos, chismes, o temas que puedan ser considerados insensibles o inapropiados en el contexto del duelo.

Las conversaciones deben centrarse en recordar a la persona que se fue, ofrecer apoyo a la familia y compartir mensajes de condolencia. Evita hablar sobre temas no relacionados con el evento, como asuntos laborales o personales, ya que pueden ser percibidos como una falta de respeto hacia la seriedad del momento.

Si te encuentras en una conversación que se desvía hacia un territorio inapropiado, trata de reconducirla de forma discreta y respetuosa hacia un tema más adecuado. 

Recuerda que la atmósfera de un funeral debe ser una de respeto, consuelo y reflexión, y tu participación en las conversaciones debe reflejar este ambiente.

8. No usar el teléfono móvil durante la ceremonia

En nuestra era digital, los teléfonos móviles se han convertido en una extensión de nuestra vida cotidiana. Sin embargo, en eventos como los funerales, es fundamental limitar su uso para mantener la solemnidad y el respeto que la ocasión merece. 

Usar tu smartphone durante la ceremonia no solo es una distracción para ti y para los demás, sino que también puede ser percibido como una falta de respeto.

Antes de entrar al servicio fúnebre, asegúrate de apagar tu móvil o ponerlo en modo silencio. Evita revisar mensajes, redes sociales, o realizar llamadas a menos que sea una emergencia absoluta. Si necesitas usarlo por alguna razón urgente, sal discretamente del área principal para hacerlo.

Este gesto de apagar o silenciar tu teléfono móvil es una señal de que estás completamente presente y respetando el momento de duelo. Demuestra tu solidaridad y apoyo a los que están de luto, permitiéndoles y permitiéndote a ti mismo una conexión más profunda y significativa con la ceremonia y el recuerdo del ser querido.

9. Evitar risas

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Muchas veces, los funerales terminan reuniendo a familiares que hace mucho tiempo no se veían y aprovechan la oportunidad para platicar de forma amena; sin embargo, se debe recordar que hay un duelo de por medio.

Para todo hay un espacio y momento, por lo que las risas y las conversaciones pueden esperar a otros escenarios; incluso, después de que haya terminado la ceremonia y todo lo que conlleva.

No olvidemos que se trata de una despedida y debemos respeto a la persona que ha dejado el plano terrenal y, sobre todo, a la familia más cercana, que está atravesando por un momento difícil. 

10. No hacer comentarios negativos sobre la persona que partió

Independientemente de las relaciones personales o los sentimientos que se tuvieran hacia la persona que ha fallecido, es esencial mantener un tono de respeto y consideración durante la ceremonia y en todas las interacciones relacionadas con el evento.

Evita hacer comentarios negativos o críticos sobre ella, ya que esto puede ser profundamente hiriente para los familiares y amigos que están de luto. Incluso si tus experiencias con esa persona fueron complicadas, un funeral no es el momento adecuado para expresar resentimientos o críticas.

En lugar de centrarse en aspectos negativos, es más apropiado compartir recuerdos positivos o simplemente ofrecer palabras de consuelo a la familia. 

Si no encuentras algo positivo que decir, es mejor optar por el silencio o por frases generales de condolencia. Ten en cuenta que el propósito de tu presencia es ofrecer apoyo y respeto, no revivir desacuerdos o conflictos pasados.

11. No hablar sobre enfermedades de terceros

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Debido a la naturaleza de un funeral, suelen surgir pláticas sobre el estado de salud de personas cercanas, sobre todo, aquellas que están enfermas de gravedad.

Tienes que ser consciente de que no viene al caso tocar estos temas con familiares que están atravesando un duelo; es lo último que quieren escuchar o saber en esos momentos.

Si alguien saca a colación este tema, lo mejor es limitarse a dar el pésame y cambiar el tema para no propiciar más dolor en la gente involucrada y cercana. 

12. No salir antes de que termine la ceremonia

Permanecer durante toda la ceremonia funeral es una señal de respeto y apoyo hacia la familia y el ser querido que se está recordando. Salir antes de que el evento termine puede ser percibido como una falta de interés o respeto, especialmente si se hace de manera notoria o disruptiva.

Si bien puede haber situaciones imprevistas que requieran tu salida temprana, en la medida de lo posible, es recomendable planificar con anticipación para evitar compromisos que puedan obligarte a irte antes de tiempo. 

Si realmente necesitas salir antes, hazlo de manera discreta y en un momento que cause la menor interrupción posible, como durante un cambio de actividad o una pausa.

13. Ignorar las tradiciones culturales o religiosas

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Los funerales a menudo están impregnados de tradiciones culturales o religiosas que son profundamente significativas para la familia y amigos del difunto. Ignorar o no respetar estas tradiciones puede ser percibido como una falta de sensibilidad o respeto.

Si asistes a un funeral que incorpora prácticas culturales o religiosas con las que no estás familiarizado, es importante informarte con anticipación sobre lo que se espera de los invitados. 

Esto puede incluir aspectos como vestimenta específica, comportamientos durante la ceremonia, o rituales particulares en los que se espera participación o un cierto comportamiento.

Muestra respeto participando de manera adecuada en los rituales, si se espera, y observando atentamente para seguir el ejemplo de los demás asistentes. Si tienes dudas, no dudes en preguntar discretamente a un organizador o a otro invitado que parezca estar más informado.

14. No ofrecer ayuda a la familia al finalizar la ceremonia

El apoyo a la familia doliente no termina con la conclusión del funeral. Los días y semanas posteriores al evento pueden ser especialmente difíciles, ya que comienzan a adaptarse a la vida sin su ser querido. 

Por ello, ofrecer tu ayuda durante este tiempo puede ser una valiosa muestra de apoyo y consideración.

También es importante ofrecer apoyo emocional, ya sea a través de una llamada telefónica, una visita, o simplemente enviando una tarjeta o mensaje que muestre que estás pensando en ellos.

Recuerda que cada familia es diferente y cada persona maneja el duelo a su manera. Respeta sus necesidades y límites, y ofrece tu ayuda de una manera que sea considerada y apropiada para su situación. 

Este gesto de cuidado y atención puede hacer una gran diferencia para aquellos que están lidiando con una pérdida.

15. Evitar incomodar a familiares

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El funeral es un momento para que familiares y amigos cercanos expresen su dolor y despidan a su ser querido. Si bien es natural sentir tristeza y condolencia, si no tenías una relación cercana con el difunto, es importante ser consciente y respetuoso con la expresión de tus emociones.

Un llanto excesivo o manifestaciones dramáticas de dolor por parte de quienes no eran íntimamente cercanos al difunto pueden distraer y hasta incomodar a aquellos que están enfrentando una pérdida profunda y personal. 

Estas expresiones pueden ser percibidas como no sinceras o como una forma de llamar la atención, lo cual puede resultar hiriente para la familia doliente.

Es totalmente adecuado sentir y expresar tristeza, pero también es importante mantener un equilibrio y ser respetuoso con la familia que vive un duelo verdaderamente.

Conclusión

Asistir a un funeral es un acto de respeto y apoyo, un momento para compartir el dolor con aquellos que han perdido a un ser querido. A través de este artículo, hemos explorado diversas formas en las que podemos mostrar nuestra consideración y empatía, evitando comportamientos que podrían ser inapropiados o disruptivos en un evento tan significativo.

En este contexto, el papel de una agencia de servicios funerarios y previsión funeraria se vuelve invaluable, pues estas no solo se encargan de los aspectos logísticos y organizativos, sino que también ofrecen un soporte esencial en estos momentos de duelo. 

Su experiencia y sensibilidad pueden guiar a las familias en la planificación de un servicio que honre adecuadamente la vida del ser querido, respetando sus deseos y tradiciones.

Recordemos que, en momentos de despedida y recuerdo, las pequeñas acciones y consideraciones pueden tener un gran impacto, por lo que es importante cuidar cada aspecto con anticipación, pues en momentos de duelo es complicado estar realmente presente sin que la tristeza nuble nuestro actuar. 

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